El vienes y sábado disfruté mucho del módulo de conversaciones poderosas con la Escuela Europea de Negocios en Asturias. Un grupo excelente (curioso, casi todos ingenieros).
Dio mucho juego en particular el role playing sobre Cómo Corregir. Salieron a la luz las dificultades de hacerlo sin provocar la posición defensiva en la persona que ha tenido un comportamiento que no debe repetirse.
Os participo algunas claves que son como Agua de Mayo (aprovecho para compartir que éste es el nombre de la nueva empresa que ha creado Maite Torres, enhorabuena Maite y mucha suerte:)
1. El clima es fundamental para que escuche con la apertura necesaria. Un jefe que tiene ganada la confianza y el respeto de la persona lleva ventaja desde luego. Se guarda ese clima eligiendo momento (no esperar mucho) y lugar, además de haciendo una contextualización equilibrada y respetuosa.
2. No todo lo hace mal: puedes valorar su aportación en algún sentido e incluso su intención positiva en este asunto a corregir.
3. El objetivo es el aprendizaje. Podemos verlo como un proceso en que muchas veces los cambios deben ser paulatinos. Nuestro lenguaje y planteamiento puede ser “cómo ayudar a aprender” en vez de cómo corregir.
4. Escuchar su interpretación. Será la mejor manera de saber cómo plantear la siguiente fase.
5. Describir de forma nítida los hechos, sin interpretaciones. Este es el punto en que más se tuerce la conversación, como pasó en el role playing. Lo importante es que se dé cuenta de los resultados de su actuación, mejor que centrarse en la actuación en sí. Por tanto es mejor poner el énfasis en “sucedió esto” o “esta persona sintió” en vez de en “tú pensaste o hiciste”.
Importante: si él se da cuenta y asume los hechos, la mitad del trabajo está hecho.
6. Separar las personas del problema es la clave. Suave con las personas, duro con el problema, como dice el axioma del método Harvard.
7. Alcanzar un acuerdo de qué hacer en adelante y cómo solucionar la situación ¿lo ideal? Que él participe a través de un ¿qué propones?. Aprendizaje y solución como resultados.
Un buen jefe, además comenzará con la idea clara en mente de qué motiva a esa persona… porque ya lo tiene presente en su relación habitual.
