Estos días he tenido el privilegio de impartir en la certificación de coaching de ICC que QCoach ha organizado, en que está como profesor también Joseph O’Connor. Ha sido un sueño hecho realidad para mí y para muchos compañeros. El ambiente que se ha creado ha sido genial, por la enorme categoría humana y el acervo profesional de los participantes.
De nuevo podría decir que la humildad de Joseph es asombrosa (hice un post hace tiempo sobre esto)… estoy seguro de que es condimento esencial para que pueda lograr la serenidad que transmite y que le permite utilizar las palabras con la precisión de un cirujano y la armonía de una orquesta.
Pero en esta ocasión ha habido algo que ha destacado por encima de todo: la calidad de la participación. Qué importante es que sus preguntas vayan, de forma ordenada e inspiradora, llevándonos por distintas zonas que puedan ir componiendo el puzle del aprendizaje de forma natural, espontánea.
Pero esta participación ha llegado más lejos: surgió la magia… por ejemplo, esta anécdota que nos dejó petrificados. Hay un ejercicio en que el cliente expone una situación durante 3 minutos, después de lo cual sólo escucha las preguntas que 3 coaches le harían para ayudarle, sin opción a responder ninguna… En varios grupos estas preguntas surgidas de tan breve explicación y sin posible continuidad produjeron un enorme beneficio a quien tenía el rol de cliente… ¿Energía en forma de empatía? Aún no lo puedo explicar.
Y esto me recuerda aquello que siento en todos los programas a los que asisto para desarrollar nuevas técnicas… ¡lo primero es el rapport! (conexión, empatía,…). La técnica tiene alguna oportunidad si el terreno de juego (la relación) está preparado… Si no, la técnica se queda en puro teatro, en hacer que haces…
Sentir unión y confianza como centro de todo, qué bonito es el ser humano.



Enhorabuena por las magníficas sesiones que hemos compartido hasta ahora. El aprendizaje, calando de un modo natural al ritmo que disponíais, es grande. Y las ganas de ponerlo en práctica más si cabe.
Ya tarda la segunda parte de la certificación. Esperemos estar a la altura en las prácticas entretanto!!
¡Gracias y de nuevo enhorabuena a ti y a todo el equipo de QCoach!
Enhorabuena por la formación que estamos recibiendo. Sentir que el contenido de la formación se inmiscuye dentro de tí sin apenas darte cuenta es una sensación difícil de explicar. Es tomar conciencia de que algo pasa a formar parte de ti – sin apenas pedir permiso -. Pero la satisfacción de ver la transformación de las relaciones, la fluidez de la energía es fascinante.
Gracias por la magia posibilitadora del aprendizaje. ¡Gracias!
Hablamos de cuatro días mágicos y sorprendetes, a mi me envolvió tanto esa atmósfera que me sentía flotando.
Gracias a todos por crear ese espacio único y, en septiembre a por más.
A mi me pasó una cosa muy curiosa ( a mi es que me pasa cada una….) los dos primeros dias sali muy satisfecha con la sensación de haber aprendido cosas nuevas y haber repasado otras, el tercer día sali algo decepcionada ya que la sensación fue de no haber aprendido nada ( esto coincidió con el cambio de Joseph a Daniel), sin embargo el resto de compañeros estaban muy satisfechos con el trabajo de ese día. Lo mejor de todo viene ahora, el cuarto día lo empecé con muchas inquietudes, quería aprovechar el curso al máximo y solo tenía ese día, y de repente ocurrió….. Daniel hizo una sesión de coaching real, de forma magistral a la vez que sencilla y entonces lo vi todo claro. Todos los conceptos se me fueron hilando y ordenando como por arte de magia, y a partir de ahi el resto de ejercicios me fluian con gran facilidad.
Con esto os quiero transmitir que la magia del aprendizaje está en que todo lo que entra en el inconsciente acabará saliendo, cada uno tiene su ritmo, y a mi Daniel me ha demostrado que es un buen director de orquesta, y por lo tanto sacará lo mejor de nosotros. El resto de componentes de QCOACH me han aportado una hospitalidad y un cariño que no tiene precio. Y como colofón decir a mis compañeros que ya les echo de menos, que son encantadores, cada uno de ellos me ha aportado algo y todos me han sacado una sonrisa. Ojala consiga yo aportaros tanto como me llevo. Estoy muy feliz y ese estado se lo debo a profes, asistentes y compicoaches. Graciasssssssss
La verdad es que a cualquiera se le hace la boca agua pensando en haber podido estar en este Curso y en disfrutar de ese maravilloso ambiente, participativo y lúdico, en el que, sin embargo, tiene lugar un aprendizaje significativo y profundo… ¡Qué maravilla!
A propósito de lo que dice María José Martín sobre su experiencia con Daniel, supongo que, en algún momento, a todos nos ha ocurrido lo que ella describe. A fin de cuentas, todos hemos estado en alguna clase o en algún otro tipo de evento del que, aparentemente -esa es la palabra clave: “aparentemente”-, no hemos sacado nada en limpio.
Puede que eso nos llevase a sentirnos confusos: el preludio del aprendizaje suele ser una cierta confusión, porque no en vano revolvemos conceptos, sacudimos prejuicios y movemos los muebles mentales para hacer sitio al mobiliario de las nuevas ideas. E incluso puede que, en esos casos, nos hayamos sentido defraudados o molestos: si es que este profe no sabe, si es yo no me entero, si es que este curso o este evento no sirve, si es que ya lo sabía yo…
Pero después, a todos nos ha ocurrido, parece como que las aguas se asientan de nuevo y podemos ver perfectamente el fondo de un estanque y descubrir en él algo en lo que antes no habíamos reparado.Es entonces cuando algo hace “clic” en nuestro interior y todo cobra sentido. El aprendizaje había estado ahí, el conocimiento sigue ahí… Y la confusión se desvanece, la alegría retorna y nos descubrimos, por primera vez, competentes -incluso inconscientemente competentes, que ya es lo más-.
Eso que tan bien ha descrito María José es, en el fondo, una experiencia habitual. Y un síntoma inequívoco de que ella ha movido, con la ayuda de Daniel, algunos muebles en su ático, y se ha deshecho de algunos otros, y ha dado cabida a algunas novedades y, a resultas de todo ese follón, ahora puede disfrutar de otro interiorismo o, si me lo permite, de otro interior. Uno en el que se descubre como una buena coach, con las nuevas competencias que, por un día, le resultaron un tanto esquivas.
El mérito de todo eso, además de ser de María José, es también de ese gran coach que es Daniel. Y de su habilidad manejando eso que en PNL llamamos “instalación inconsciente”.
A veces, algunas personas enseñan de forma lineal… Todos hemos tenido profesores de esos. Empiezan por A, acaban por Z y explican, pormernorizada y sistemáticamente, lo que va de un extremo al otro.
Pero también hemos conocido gente que enseña de un modo distinto y, como en esta ocasión, más eficaz. Gente que habla de de E y de X, para luego hablar de I, seguir quizá con la T, antes de referirse a la O, para después hablar de Z y de A y de mucho más. Gente que habla metafóricamente, alterando el orden de las cosas, proponiéndote casi un juego o una adivinanza -¿ya te has dado cuenta de lo que se esconde entre tantas letras?- y, sembrando el conocimiento.
Lo divertido: que así es como, casi sin darte cuenta, un día descubres que sabes mucho sobre un tema o que tienes habilidades con las que no contabas. Si sabes mucho sobre tu actor favorito, o sobre tu equipo de fútbol, o sobre tu ciudad o sobre ese grupo que suena tan bien… Si sabes eso es porque probablemente has ido adquiriendo y asimilando datos sobre eso de manera inconsciente. Nunca empollaste un libro sobre eso, ni unos apuntes, ni una lista con datos…
Simplemente, un día algo hizo “clic” y comprendiste que sabías, de un modo natural y fácil, mucho sobre eso -lo que sea-. Y eso es gracias a una virtud que tiene la vida -la mejor maestra- y que tienen también los buenos coaches -es el caso de Daniel-: la de hacer un especial esfuerzo para enseñar de modo que otros aprendan casi sin tener que hacer el esfuerzo de aprender.
Enhorabuena, por ello, a todos los que participáis en el Curso de ICC y QCoach. No dejéis de seguir aprovechando la ocasión que se os brinda. Entre otros motivos porque, de aquí a unos meses, podréis echar la vista atrás y comprender, como ya ha comenzado a hacer María José, que en este Curso representa el comienzo hacia metas personales y profesionales que, siendo ambiciosas, ahora ya son alcanzables.
Pablo Vázquez
http://www.hipnosisconversacional.com
No se me ocurre otra forma mejor para empezar que dando las gracias. Gracias a mis compañeros por compartir, enseñarme y hacerme sentir como en casa. Somos un grupo muy heterogéneo pero nos unen las ganas de aprender y eso anula las posibles diferencias. Gracias a los profesores y asistentes por estar ahí, solucionar dudas y, convencerme de que “si quieres puedes”, y hacerlo jugando, que creo que es la mejor forma de interiorizar conceptos. Y, gracias a la organización, porque han sido cuatro días inolvidables ¡y lo mejor es que nos quedan cuatro más!
Disfrutad del verano y nos vemos en septiembre!!!